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Verificación de la confiabilidad de las fuentes de información de salud en Internet


Al realizar búsquedas de información en internet, resulta fundamental evaluar la confiabilidad de las fuentes consultadas. La confiabilidad se refiere al grado de seguridad que ofrece un sitio web respecto a la veracidad y precisión de sus contenidos, su actualización periódica y su intencionalidad, garantizando que su propósito sea informativo y no represente un riesgo de engaño, para las personas adultas mayores a las que usted asiste o cuida.

A continuación, se presentan diferentes criterios para evaluar la credibilidad de las fuentes de información en salud en Internet.


¿Quién está detrás del sitio web?

Para confiar en la información de un sitio web, lo primero es saber quién lo crea. Para esto siga estos dos pasos:

  • Busque la sección "Acerca de nosotros" o "Quiénes somos".
    Ahí debe explicarse claramente qué organización o persona es responsable del sitio web y de la información que contiene.

  • Fíjese en las letras finales de la dirección web (URL): Le darán una pista rápida del sitio web:

    • .gob, .gov o .go: son sitios del Gobierno. Son muy confiables porque son agencias oficiales de salud. Por ejemplo: https://www.ministeriodesalud.go.cr/

    • .edu: son sitios de Educación. Pueden ser de universidades o instituciones de enseñanza. Generalmente son confiables, pero se debe verificar que la información sea de la institución y no de personas estudiantes.

    • .org: son sitios de Organización. Generalmente, suelen ser sin fines de lucro y pueden ser excelentes, pero a veces tienen una postura muy marcada sobre un tema (es decir puede presentar sesgos en la información).

    • .com: son sitios de carácter Comercial. Su principal objetivo es ganar dinero. Pueden vender productos o servicios, por lo que su información a veces puede estar influenciada por sus intereses.


¿Quién escribió la información?

Es importante verificar quien escribe la información de salud de los sitios web. Usualmente, estos datos se pueden encontrar al principio o al final de los diferentes artículos. Generalmente, la información que aparece es el nombre y los créditos del autor o autora.

¿Qué información se debe buscar?

  • Credenciales: ¿Es profesional en medicina, enfermería, farmacia o investigación? Busque títulos como "Dr.", "Dra.", "Enf.".

  • Experiencia: ¿Trabaja para un hospital, una universidad o una organización de prestigio? De ser así, la información da más confianza.


¿La información fue revisada?

Señal de Confianza: Un sitio web serio siempre ofrece una forma de contactarlos (un correo electrónico, teléfono o dirección). Si no encuentra cómo comunicarse con el sitio web es mejor desconfiar.

Es recomendable verificar si la información de salud fue revisada.

  • ¿Dónde se puede encontrar esta información? Busque una frase como "Revisado médicamente por", "Evaluado por" o "Aprobado por" seguido del nombre y cargo de la persona profesional de la salud (por ejemplo: un médico/a especialista).

  • ¿Por qué es importante? Esto significa que otra persona experta ha verificado que la información es correcta y actualizada, y no representa la opinión de una sola persona.


¿Cuándo se escribió o actualizó la información?

  • Priorice la actualización: La información médica cambia rápidamente. Busque sitios que mantengan su contenido actualizado (lo óptimo es que estos sitios actualicen la información de salud cada 2 a 3 años. Sin embargo, para temas como medicamentos, tratamientos nuevos o noticias de salud, se espera que sea incluso más de 1 año o menos).

  • Verifique la fecha: La fecha de publicación o actualización suele aparecer al final de la página. Si no encuentra ninguna fecha, es una mala señal. Desconfíe de la información, porque no hay forma de saber que tan antigua es.


¿Cuál es el objetivo del sitio web?

  • Determine el propósito: Pregúntese ¿qué es lo que el sitio web busca lograr? ¿Será informar, educar o vender productos? Desconfíe de sitios que promuevan soluciones rápidas o curas milagrosas.

  • ¡Cuidado con el sesgo! La información de salud debe ser objetiva. Evalué si el sitio web tiene un interés comercial (como por ejemplo vender un suplemento alimenticio para personas adultas mayores) o ideológico que lo llevé a exagerar beneficios u ocultar riesgos.

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