Utilizar azúcar o sal en altas cantidades puede desfavorecer el crecimiento de los microorganismos, ya que disminuye el agua disponible en el alimento.
Ejemplo: mermeladas, dulce de leche y el pescado salado.
Carne salada.

Frutas en conserva.

Recuerde
A pesar de que existe una gran variedad de microorganismos y sus características pueden variar, si se dan las condiciones óptimas de humedad, temperatura, acidez, oxígeno, alimento y tiempo, ellos crecerán y se multiplicarán muy rápido.
(OMS, 2016. Manual de manipuladores de alimentos).