Atendiendo los detalles de lo que representan estos siete pecados, es como se logra alcanzar o mejorar la calidad.
Es por ello que Jorge Zamora (2008), menciona en sus investigaciones, que los siete pecados pueden llevar a la desvinculación o ruptura de la relación comercial entre el cliente y la empresa, por la forma en que se presta la atención al cliente.
Los siete pecados a saber son los siguiente:
- Apatía: estado de indiferencia y no responde a las necesidades del cliente.
- Desaire: la falta de gentileza.
- Frialdad: falta de actitud hacia al cliente sumado a una predisposición.
- Superioridad: actitud negativa del prestador del cliente expresado en su lenguaje corporal y verbal.
- Robotismo: trato impersonal y responden a un texto aprendido.
- Reglamentos: utilización de las políticas internas como pretexto o razones para no prestar el servicio como es debido y requerido por el consumidor.
- Las evasivas: no hay respuesta clara a los cuestionamientos planteados por los usuarios y no responden a las expectativas de los clientes. (Murillo, 2018, pp 17)