El elemento característico de un bar, y también aquel que le da su nombre, es la barra o mostrador, que es un pequeño muro más o menos a la altura del pecho sobre el cual descansa una tabla alargada, sobre la cual se sirven las bebidas a la clientela.
La barra del bar divide el local en dos partes: por un lado, la zona pública, donde la clientela permanece junto a la barra, de pie o sentados en bancas o sillas altas.
Detrás de la barra, en la zona privada, permanece la persona encargada del servirles la consumición, comúnmente conocido como el bartender.
A ese mismo lado de la barra, se alojan, separados por lo tanto del alcance de la clientela, los diversos muebles, aparatos y utensilios necesarios para dar el servicio, entre los cuales podemos encontrar, habitualmente, la computadora con el punto de venta.
Además, una o más cámaras frigoríficas para almacenar las bebidas, estantería para colocar las botellas de licor y los vasos, jarras u otros recipientes donde se sirven las bebidas o aperitivos, la máquina de hacer café, el fregadero, etc.
La barra mostrador
La parte superior del mostrador está reservada exclusivamente para la clientela, es decir, el personal del bar no debe trabajar sobre esta.
Aquí se encontrarán servilletas de papel, cartas de cócteles, de vinos, de aperitivos, de bocadillos o simplemente elementos de decoración.
Debemos mantenerla siempre limpia y reluciente, ya que esta área se ensucia mucho y las personas tienen mucho contacto con esta superficie; por eso debemos limpiarla con desinfectante y estarla secando constantemente, cambiar servilletas y utilizar porta vasos.
Recordemos que la barra habla de nosotros(as) mismos(as) como profesionales.