En principio, el desarrollo y la mecánica del servicio de un banquete es el mismo usado para un servicio individual, con la salvedad de que hay un gran número de comensales y por lo general también hay un(a) anfitrión(a).
Para que todo banquete se desarrolle correctamente y de manera fluida es fundamental la figura del maître, o de un(a) organizador(a) de eventos especiales, quien estará a cargo de distribuir las tareas entre las personas integrantes del personal, y de marcar el ritmo del servicio, para que estos funcionen de forma coordinada.
Esta coordinación y fluidez es la clave para un servicio de banquete profesional.
Una vez que conozcamos las especificaciones del banquete, podemos proceder a su mise-en-place.
En estos casos, debemos ser más detallistas que para un servicio normal de restaurante, ya que contamos con los datos suficientes para tener todo previsto con la suficiente antelación.