
En el proceso de elaboración de los alimentos existen ocasiones en las cuales se requiere mover líquidos o cosas más espesas (como salsas o purés), de un lugar a otro. Para ello se usan máquinas llamadas bombas. Hay muchos tipos y se eligen según las características del alimento que se necesita mover.
En esta etapa es importante controlar la presión y caudal del producto en proceso, para asegurar que el alimento fluye a través del equipo, sin dañar su estructura. Asimismo, se deben controlar las temperaturas del producto generado en el bombeo, si el alimento es sensible al calor.
Algunos tipos de bombas son:
Bomba de engranajes: son buenas para el transporte de líquidos y pastas. Imagine dos ruedas con dientes como los de un reloj, que giran muy cerca una de la otra. Estas ruedas jalan el alimento hacia adentro de la bomba y luego lo empujan hacia afuera.
Bombas de tornillo: estas bombas tienen un rotor central que gira como un tornillo dentro de un espacio más grande. El alimento se mueve de un espacio a otro, sin ser aplastado, como si el tornillo lo empujara delicadamente. Así los alimentos con pedacitos llegan a su destino sin dañarse.
Este tipo de bomba se usa para mover alimentos que tienen pedazos grandes, como granos de maíz, uvas o camarones pequeños, que no deben romperse.
