La desinfección con calor es uno de los métodos más comunes y puede aplicarse de forma manual o mecánica. El calor destruye los microorganismos, al exponerlos a altas temperaturas.
Desinfección por aplicación de calor
Desinfección manual por calor
Este método consiste en la inmersión de piezas pequeñas, como vajillas, cubertería, otros utensilios y partes desmontables de los equipos, en agua a temperatura de 77 °C o mayor, por 30 segundos.

Se debe usar un termómetro para comprobar que la temperatura del agua sea la adecuada. Para aplicar este método, se requiere tomar en cuenta el material de la superficie por desinfectar.
Desinfección mecánica por calor
Es realizada por máquinas lavavajillas. En este caso, se requiere que la temperatura alcance los 82 °C. El objetivo de este tipo de desinfección es exponer la superficie limpia a una alta temperatura, por un tiempo suficiente para eliminar microorganismos patógenos, de manera que estos dos factores (temperatura y tiempo) deben ser controlados durante el proceso.

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