Tome la servilleta de tela con ambas manos desde el centro, asegurándose de que esté bien doblada y sin arrugas.
Levante la servilleta y colóquela en posición vertical frente a usted.
Con movimientos suaves, despliegue la servilleta hacia abajo, dejándola caer sobre la mesa.
Asegúrese de que la servilleta esté centrada en el lugar donde desea colocarla.
Ajuste los pliegues o esquinas de la servilleta según su preferencia, para que se vea ordenada y bien presentada.
Si es necesario, utilice un soporte o anillo, para mantener la servilleta en su lugar.
¡Listo!
La servilleta de tela está trasladada a la mesa de manera elegante y lista para su uso.
Recuerde que estos pasos son una guía básica y puede adaptarlos según sus preferencias o la etiqueta específica del lugar donde se encuentre.