Asegúrese de que las servilletas estén limpias y completamente secas, antes de guardarlas.
Doble las servilletas de tela en un tamaño y forma uniformes. Puede doblarlas en cuartos o en tercios, según su preferencia.
Apile las servilletas dobladas en una pila ordenada. Si tiene varias pilas, puede separarlas por tamaño, color o tipo, para facilitar su acceso.
Si desea proteger las servilletas de tela de la suciedad o el polvo, puede envolverlas en una funda de tela o colocarlas en una caja o contenedor adecuado.
Guarde las servilletas en un lugar fresco, seco y protegido de la luz solar directa. Evite colocar objetos pesados sobre ellas, para evitar arrugas permanentes.
Mantener las servilletas de tela bien almacenadas ayudará a preservar su calidad y aspecto para futuros usos.