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Higienización

Lo primero por tener en cuenta es que no debe desdoblarla apenas se sienta.

La servilleta puede permanecer doblada en la mesa, hasta que la persona anfitriona ha desdoblado la suya.

Una vez que la desdobla, la debe doblar por la mitad nuevamente, formando un rectángulo.

Coloque ese rectángulo sobre sus piernas, con el lado de los extremos que se tocan viendo hacia usted.

De este modo, cuando quiera limpiar sus dedos o caiga alguna migaja sobre su regazo, puede ocultarla discretamente en la parte interna de la servilleta; y gracias al doblez, la superficie lucirá limpia.

Si necesita limpiar su boca, tome la servilleta por el extremo derecho y levántela, limpiando delicadamente con el lado interno y volviendo luego a doblarla.

Una vez agotado el espacio en un extremo, proceda a usar el otro.

Si tiene que pararse de la mesa antes de que la comida haya terminado, debe colocar la servilleta sobre su asiento y no sobre la mesa; esto da la señal al personal del restaurante, de que la silla aún está en uso y usted va a volver.

Al final de la comida, deje su servilleta sobre la mesa, donde antes estaba su plato. Si la usó correctamente, se verá limpia y no tendrá grasa o restos de comida visibles, pues esto estará por dentro del doblez.

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