Como ya se ha mencionado antes, la metrología es la ciencia de las mediciones. Se ocupa de los aspectos teóricos y prácticos de la medición, independientemente del campo de aplicación. Mientras que la calibración es un subconjunto de la metrología. Se refiere al proceso de verificar y ajustar la precisión de los instrumentos de medición, mediante la comparación con estándares de referencia.
Aunque están estrechamente relacionadas, la metrología es el estudio y aplicación de las mediciones en un sentido amplio, mientras que las calibraciones se centran específicamente en la precisión de los instrumentos de medición. Ambas son fundamentales para la industria alimentaria, pero sirven a propósitos ligeramente diferentes.
No llevar un control adecuado de la metrología y calibraciones puede resultar en problemas significativos, como la producción de alimentos que no cumplen con los estándares de calidad e inocuidad. Esto no solo puede llevar a sanciones reglamentarias y pérdidas económicas, sino también a riesgos para la salud de las personas consumidoras y daños a la reputación de la marca.
La persona inspectora de inocuidad y calidad en la industria alimentaria es la responsable de supervisar las calibraciones y asegurar que todos los instrumentos de medición funcionen correctamente. Esto implica programar las calibraciones regulares, interpretar los resultados y tomar medidas correctivas, cuando sea necesario. Su papel es fundamental para mantener la integridad de los procesos de producción y garantizar la inocuidad alimentaria.

La calibración de instrumentos en la industria alimentaria garantiza mediciones precisas y confiables en áreas como la temperatura, presión, pH, humedad, entre otras variables críticas para la calidad e inocuidad de los alimentos.
Un error de medición puede resultar en la producción de alimentos no aptos para el consumo humano, poniendo en riesgo la salud pública y la reputación de las empresas.
La calibración se lleva a cabo siguiendo estrictos procedimientos y utilizando estándares de referencia reconocidos, como los patrones de medición certificados por laboratorios acreditados. La trazabilidad metrológica es esencial, asegurando que las mediciones estén respaldadas por una cadena ininterrumpida de comparaciones con estándares nacionales e internacionales.
Un porcentaje significativo de retiros de productos alimenticios del mercado se atribuyen a problemas de calidad e inocuidad, muchos de los cuales podrían haberse evitado con una calibración adecuada de instrumentos de medición. Una calibración periódica y un monitoreo riguroso podrían identificar desviaciones, antes de que los productos lleguen al mercado.