En general, no es acción fácil retardar la alteración de los alimentos, ya que es necesario conocer las características propias de cada alimento y los factores que se deben combatir.
Sin embargo, hay aspectos generales que se pueden aplicar para retardar la alteración de los alimentos, y no son tan complicados:
Proteja los alimentos contra insectos y roedores.
Si el alimento es sensible a la luz, protéjalo de ella.
Almacene el alimento en sitios con la humedad adecuada.
No aplique mucho calor ni mucho frío al alimento, solo el necesario.
Controle la maduración de las frutas. Se recomienda consumirlas cuando adquieren la madurez apropiada para su degustación.
Prepare los alimentos aplicando los mejores hábitos y técnicas de higiene.
Mientras más pronto se consuman los alimentos, mejor. Así estarán frescos.