Actualmente, se cuenta con normas claras acerca de cuáles son las características óptimas de diseño que deben tener los equipos utilizados para el manejo de alimentos. De esta manera se asegura que no representan un peligro para la salud.
Deben ser de un material que no transmita sustancias tóxicas, olores ni sabores. Además, ser no absorbentes, resistentes a la corrosión y a las repetidas operaciones de limpieza y desinfección.

Se recomienda evitar el uso de utensilios o equipos con superficie de madera o materiales que puedan corroerse.

Como alternativa, existen materiales plásticos muy resistentes que, además, permiten aplicar la regla “para cada uso, un utensilio de diferente color”.

Los equipos montados en el piso deben tener patas de por lo menos 15 cm de altura y los que están sobre la mesa las patas serán de al menos 10 cm de altura, para facilitar los procesos de limpieza y desinfección, así como las inspecciones requeridas.

Es necesario no colocarlos sobre rejillas o desagües y asegurarse, además, que los bordes o salientes de estos no interfieran con la libre circulación de las personas.

Verificar que se realicen los procedimientos de calibración y mantenimiento preventivo de equipos de medición, para asegurar que no haya pérdidas por roturas y demoras en el proceso.

