Saltar la navegación

Selección de productos químicos para la desinfección

Existe gran variedad de productos químicos diseñados para eliminar y prevenir el crecimiento de los microorganismos. Sin embargo, no todos son aptos para todas las aplicaciones.

Es crucial entender que muchos de estos productos no son adecuados para aplicarlos en superficies que entran en contacto directo con los alimentos. Por ello, es importante utilizar desinfectantes autorizados, cuyo manejo sea controlado. De esta manera, se evita la contaminación química de los alimentos o el daño de los equipos y utensilios.

Las tres sustancias químicas utilizadas con mayor frecuencia para la desinfección son:

Cloro (hipocloritos), Yodo (derivados yodados), Sales de amonio cuaternarioCuando se utilizan productos químicos para la desinfección, es necesario controlar los siguientes factores:

Tiempo de inmersión
Sumergir los utensilios por un tiempo específico, para asegurar la eliminación de los microorganismos.
Temperatura de la solución
Se recomienda un rango de temperatura de 24 a 49 °C. Mantenerla constante.
Concentración de la solución
Varía de acuerdo con el tipo de desinfectante. Por lo tanto, es necesario seguir la recomendación de la empresa fabricante.

La acción biocida de las soluciones desinfectantes disminuye cuando estas son expuestas a restos de materia orgánica y detergentes no eliminados durante el lavado y enjuague. Por lo tanto, es importante renovar la solución cuando esté sucia o cuando la concentración de desinfectante caiga por debajo del nivel recomendado.

Factores claves para la selección del producto químico de “desinfección”

A la hora de elegir cuál desinfectante usar, se debe tomar en cuenta:

Tipos de microorganismos a eliminar: el desinfectante debe ser eficaz contra el tipo de microorganismo presente (bacterias, hongos, mohos).

Algunos desinfectantes cuentan con una amplia capacidad biocida, mientras que otros son más selectivos.

Eficacia y condiciones de uso: tomar en cuenta la dilución correcta, tiempo de contacto, temperatura de aplicación, presencia de materia orgánica.

Compatibilidad con los materiales: el desinfectante no debe ser corrosivo, no deteriorar las superficies, equipos, ni instalaciones con las que entra en contacto.

Toxicidad: debe ser seguro para el personal que lo manipula. Se deben seguir las hojas de seguridad y usar el Equipo de Protección Personal (EPP) adecuado.

Efecto residual: no debe dejar residuos tóxicos en las superficies, que pueden migrar a los alimentos.

Aprobación de uso: debe estar certificado para el uso previsto y si aplica para uso en industria alimentaria.

Importante

Es aconsejable consultar con la empresa proveedora, para adquirir los productos químicos según tipo de alimento que procesa.