Para asegurar la inocuidad de los alimentos, es crucial implementar prácticas de control de los peligros, adaptadas a cada etapa de la cadena alimentaria.
Esto implica un seguimiento riguroso desde la cosecha en el campo hasta que los productos llegan a la mesa de la persona consumidora.
¡Si usted es una persona manipuladora de alimentos, aplique estrictamente todas las normas de higiene durante el manejo de los alimentos!