La verificación es el proceso mediante el cual se determina si un instrumento de medición cumple con los requisitos especificados o con las tolerancias establecidas. No implica modificar el instrumento, solo comprobar su estado. Es el proceso mediante el cual se comprueba si un instrumento cumple con los requisitos técnicos y legales establecidos, sin modificar su configuración.
Objetivo
Confirmar si el instrumento es apto para el uso previsto.
Características
- Comparación contra un patrón trazable.
- Puede dar como resultado aprobado, rechazado o requiere ajuste.
Proceso
- Se compara la medición del instrumento con un patrón de referencia trazable.
- Si los errores están dentro del rango permitido, el instrumento se considera verificado.
- Si no cumple, se decide si es necesario ajustar o calibrar.
Ejemplo:
Un termómetro debe medir 100 °C al colocarse en agua hirviendo a nivel del mar. Si mide 99,8 °C, puede estar dentro del margen de tolerancia.
Establecimiento del período de realización de las verificaciones
El intervalo de verificación se define según varios factores:
- Recomendaciones del fabricante
- Condiciones de uso (frecuencia, entorno, temperatura, entre otros)
- Requisitos normativos o legales
- Historial del instrumento (si ha mostrado errores o desvíos)
- Que tan crítica es esa etapa en el proceso en el cual se usa (riesgo asociado a una mala medición).
Ejemplo:
- Instrumentos críticos: cada 6 meses.
- Instrumentos de uso no intensivo: cada 12 a 24 meses.
Documentar el proceso de verificación

Todo proceso de verificación debe ser registrado y trazable. Esto incluye:
- Identificación del instrumento
- Fecha y responsable de la verificación
- Método o procedimiento aplicado
- Resultados obtenidos
- Juicio de conformidad (aprobado/rechazado)
- Firma o validación del responsable técnico
El disponer de toda la documentación relacionada a la verificación permite el cumplimiento de normas como ISO 9001 o ISO/IEC 17025.
