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Aspectos generales de la verificación y ajuste

Tal y como se ha mencionado anteriormente, la metrología tiene un papel muy importante como un mecanismo para asegurar que los productos siguen los requerimientos de las reglamentaciones, normativas y el cumplimiento de la inocuidad y calidad.

La confirmación metrológica indica si un equipo de medición está conforme con los requisitos correspondientes a su uso previsto, y se consigue cuando se demuestra y se documenta la adecuación de los equipos.

Una vez que se han determinado y adquirido los instrumentos de medición, es necesario considerar las condiciones ambientales que rodean su instalación, tales como la temperatura, humedad, vibración, voltaje, partículas en el aire, entre otras; esto con el fin de documentar las condiciones necesarias para el adecuado desempeño del equipo.

Es importante no olvidar los registros de la marca, el tipo y el número de serie del equipo, así como dejar a disposición de las personas usuarias la información de calibración, mantenimiento y funcionamiento.



También es necesario establecer el patrón de trabajo que se emplee rutinariamente, para comprobar la medida que dan los instrumentos.

Otro aspecto primordial es la rotulación adecuada del equipo, que se coloque una etiqueta que especifique las cualidades y características de uso, y la confirmación del equipo.

Asimismo, es importante revisar si el equipo tiene ya una calibración de fábrica, o si requiere una calibración hecha por terceros, como laboratorios secundarios, con la salvedad de que la empresa debe asegurarse de contratar laboratorios acreditados.

Las empresas pueden hacer comprobaciones intermedias del equipo que constituyan la base para elaborar una carta o registro de control, el seguimiento del comportamiento del equipo y establecer los intervalos de calibración.

De esta forma, la empresa va tomando conciencia del equipo, si este tiene variaciones con el tiempo o no, y de este modo decidir si la periodicidad de la calibración es cada año o cada seis meses.

Por lo mencionado anteriormente, es importante conocer cuál es el ciclo metrológico de los equipos e instrumentos de medición.



Ciclo metrológico de los instrumentos y equipos

El ciclo metrológico describe todas las etapas por las que pasa un instrumento de medición, desde su adquisición hasta su retiro o baja. Tiene como fin garantizar mediciones confiables y trazables.

Fases del ciclo:

  1. Recepción y registro del instrumento.
  2. Identificación y codificación.
  3. Calibración/verificación inicial.
  4. Asignación y uso operativo.
  5. Mantenimiento y ajustes (si es necesario).
  6. Recalibración/verificación periódica.
  7. Evaluación de desempeño.
  8. Desincorporación o retiro.

Estas fases son las etapas por las cuales pasa el equipo o instrumentos de medición. Van desde la planificación de la compra del equipo, el recibo y registro en el inventario de la empresa.

Para su inclusión en el registro o inventario de la empresa, se debe identificar o rotular y colocar un código o placa.

Tal y como se mencionó, algunos equipos ya vienen con la calibración de fábrica, por lo cual se debe verificar que estén con el ajuste correcto.

Posteriormente, se colocan en el lugar donde se van a utilizar dentro del proceso. Este sitio debe ser el mismo; no se pueden estar moviendo de un lugar a otro porque podrían descalibrarse.

El mantenimiento que se le dé a estos equipos es sumamente importante, para garantizar el correcto funcionamiento.

De acuerdo con su frecuencia de uso y mantenimiento que se le dé, se debe ajustar y/o recalibrar, si fuera necesario.

Cuando los equipos o instrumentos de medición son muy viejos, obsoletos o están en mal estado y ya no es posible repararse, se deben retirar y sacar del proceso.

A continuación, se muestra una imagen de ejemplo del ciclo de un equipo:

Fuente: artículo “Sin metrología no hay calidad”, de la Revista Alimentaria, ed. 147, 2016.


Algunas veces los equipos sufren algún daño, se sobrecargan, muestran fallas, exceden los intervalos de confirmación o su sello de integridad se violenta, por lo cual deben retirarse de servicio inmediatamente, al menos para las mediciones críticas de la empresa.

Pueden utilizarse para otros cálculos que no son críticos, pero debe rotularse como tal.

A continuación, se muestra un ejemplo de rotulado de equipos:

Fuente: artículo “Sin metrología no hay calidad”, de la Revista Alimentaria, ed. 147, 2016.