Las personas que trabajan manipulando productos alimenticios pueden contaminarlos, cuando existen condiciones tales como:
Muestran o presentan síntomas de una enfermedad alimentaria.

Tienen heridas infectadas.

Tocan o tienen contacto con objetos o sustancias que pueden contaminar sus manos y, posteriormente, los alimentos.

No cumplen con las normas de higiene establecidas para el manejo de alimentos.
