Los alimentos pueden alterarse por dos tipos de factores: los internos y los externos. Conozcamos a continuación los internos.
Factores externos
Físicos

- Se originan, principalmente, por la ruptura de células y la alteración de las estructuras internas del alimento, de manera que se facilita la entrada de microorganismos que le producen deterioro.
- Los daños que más se producen son: raspones, heridas, exposición a temperatura inadecuada y cambios de humedad, entre otros.
- Los factores que afectan a la gran mayoría de alimentos son el tiempo (calor, frío), humedad, oxígeno y luz.
Factores externos
Químicos

- Las sustancias químicas que alteran los alimentos pueden ser agregadas a estos en forma intencional o accidental.
- Ejemplo, cuando se agregan aditivos a los alimentos durante su elaboración, en cantidades que sobrepasan los límites permitidos.
- Por otra parte, la transferencia de olores y sabores extraños al alimento se considera también como una alteración. Estos pueden provenir de detergentes, desinfectantes y perfumes.
Factores internos

- Son provocados por procesos bioquímicos que ocurren en los alimentos, tales como la respiración, maduración y transpiración; son los causantes de la alteración natural de los alimentos.
- Están influenciados por factores como la actividad de agua, el pH (acidez), el tipo de nutriente y enzimas, entre otros.
- Ejemplo más común para explicar este tipo de alteración es la maduración de algunas frutas. Se puede consumir cuando está en su madurez óptima, pero si se olvida comérsela, dentro de unas semanas estará podrida.
Factores externos
Biológicos

Provocada por los insectos, roedores, aves, moscas, cucarachas, y los diferentes tipos de microorganismos.
Ejemplos:
- Cuando la carne huele mal.
- El huevo huele a podrido.
- En la superficie del pan se forma una especie de telaraña o moho.