Abastecimiento de agua potable
El agua en contacto directo o indirecto con los alimentos tiene que ser potable.
Debe existir una disponibilidad de agua potable suficiente para el lavado, preparación de alimentos, y para las tareas de limpieza y desinfección.
Uso de hielo: debe se obtenido de agua potable o de alguna empresa proveedora autorizada y tener cuidado en su manipulación.

Almacenamiento de agua: la industria alimentaria y el servicio de alimentación al público deben considerar, en caso de contar con un tanque de almacenamiento de agua, el desarrollo de un Programa de limpieza y desinfección del tanque, según lo establecido en la legislación vigente.
Un tanque sin mantenimiento puede acumular sedimentos, lodos, algas, bacterias, incluso servir como refugio de plagas, comprometiendo la inocuidad del agua. El programa de higienización al menos debe incluir: frecuencia de limpieza y planificación de la actividad, vaciado del tanque, limpieza y desinfección, y, finalmente, monitoreo y documentación.
Además, la obligación de realizar análisis al agua, para garantizar su potabilidad y considerar los niveles de cloro residual en la red de distribución.

