1. Compartir directamente con usuarios
Compartir documentos directamente con usuarios específicos permite un control más granular sobre quién tiene acceso. Como lo hemos mencionado en recursos anteriores, se pueden asignar diferentes permisos (lectura, escritura, edición) a cada usuario, lo que asegura que solo las personas que necesitan acceso puedan ver o modificar el documento. Este método es más seguro si se requiere confidencialidad o información sensible.
Ventajas:
Acceso restringido a usuarios específicos.
Control total sobre los permisos (lectura, edición).
Posibilidad de hacer ajustes específicos según el rol de cada usuario.