En términos generales, los residuos sólidos de establecimientos de salud (RES) son todos los residuos producidos en estos lugares, centros de investigación y laboratorios relacionados al accionar médico.
También se pueden incluir los residuos generados en los hogares, en atención a la salud muy específicos, tales como diálisis domiciliaria, autoadministración de insulina, cuidados de recuperación, entre otros (Tello, Henriquez, Astorga y Rihm; 2021).
Pueden ser nombrados de otras formas, como residuos sólidos hospitalarios (RSH), desechos sanitarios, residuos de la atención de la salud o residuos médicos, dependiendo de la fuente o normativa.
Sin embargo, otras denominaciones como residuos infectocontagiosos no deben entenderse de la misma manera, pues son un tipo de residuo generado en los centros de salud.
Sobre la generación de residuos, según la Comisión Internacional de la Cruz Roja (ICRC), a nivel hospitalario se pueden producir entre 1,5 y 3 kg de residuos por paciente, al día (Tello, Henriquez, Astorga y Rihm; 2021).
En el recurso número 2 se amplía este tema, con la clasificación de los distintos residuos que son generados.