Los alimentos no perecederos se
pueden almacenar a temperatura ambiente en un local o compartimiento, alacena,
estantes, tarimas o muebles destinados a almacenar los alimentos, con el fin de
protegerlos y salvaguardarlos de posibles contaminantes y cumpliendo con
todas las medidas para garantizar su inocuidad.
Colocar los alimentos en las áreas de almacenamiento designadas.
Revisar al
iniciar el turno las áreas de almacenamiento.
Asegurar que los recipientes sean
durables, a prueba de goteo y se deben tapar o sellar.
Almacenar los alimentos a 15 cm del
suelo.
Colocar servilletas, manteles y
artículos de un solo uso en áreas designadas y que no produzcan contaminación.
Almacenar cubertería, vasos y platos a
30 cm del suelo.